Por: Aimée Cabrera
Una Nota Informativa publicada en el diario Granma el 31 de diciembre pasado divulgaba que “Con el objetivo de reducir los subsidios del Presupuesto de Estado a los productos de Higiene y Aseo Personal incluidos en la Canasta Familiar Normada, se ha decidido liberar su venta a partir del mes de enero del año 2011”.
Dichos productos se comercializarían en las bodegas y mercados industriales de todo el país, por lo que los necesitados comenzaron a buscar estos productos en los primeros días del nuevo año sin encontrarlos.
Las distribuciones comenzaron después de la primera semana de enero en centros comerciales muy distantes unos de otros, hasta que aparecieron la pasta dental a ocho pesos, el jabón de baño a cinco, y el detergente líquido a 25 pesos, se sabe que el jabón de lavar será ofertado a cinco pesos; aunque existirán varios gramajes de ambos jabones con sus respectivos precios.
Madelaine se pregunta qué va a ser de ella y su familia cuando estos productos se pierdan. Ella vive con sus tres hijos y su esposo, “tengo que ayudar a los padres de mi marido y a los míos. Nosotros siempre les compramos lo que necesitan en el mes, pero ponte a sumar el gasto”- dice mientras guarda en una bolsa de nailon 5 jabones, y una crema dental.
El importe de su compra fue 33 pesos, mientras antes, por esos mismos artículos pagaba menos de dos. “Bueno, es verdad que está caro pero si siempre lo hay, te sale más barato que ir a la shopping”- sentencia la joven maestra.
Esta misma compra en la tienda recaudadora de divisas costaría el doble o el triple, pues el jabón de menor precio cuesta unos cincuenta centavos (alrededor de diez pesos) y la pasta para la higiene bucal de menor cuantía tiene un precio de 1 CUC diez centavos (más de 24 pesos al cambio), por lo que hubiera tenido que tener más de setenta pesos cambiados para lograr su objetivo.

